Tema hijo: qué es, para qué sirve y cómo puedes crear uno para tu WordPress

child-theme

No tener una página web con el aspecto que quieres, puede llegar a ser muy frustrante… Pero todavía puede serlo más si, después de dedicarle horas a dejarla como quieres, todos esos cambios se pierden cuando el tema se actualiza.

Para evitar este tipo de problemas, puedes optar por un tema hiho. ¿No sabes en qué consisten? No te preocupes, en el post de hoy te contamos todos sobre ellos: qué son, cuáles son sus ventajas e inconvenientes pero, sobre todo, los pasos a seguir para crear el tuyo propio.

Verás lo sencillo que resulta y cuántos quebraderos de cabeza te ahorra. 😉

¿Qué es un tema hijo?

Un tema hijo (también conocido como child theme en inglés) no es más que un tema para WordPress igual que otro cualquiera, con la única diferencia de que en este caso, se genera partiendo de otro theme que se conoce como tema padre.

Esto se debe a que su principal uso es el de poder modificar a tu gusto un theme ya creado y que, cuando este se actualice, no se pierdan los cambios que hayas hecho.

Como entendemos que así de primeras puede quedar algo lioso, te lo contamos con un ejemplo más cotidiano.

Imagina que has comprado un sofá (que sería el tema padre) que tiene todo lo que necesitas: se reclina, vibra, es super cómodo… en fin, ¡una maravilla! Pero al tiempo, te das cuenta que el color no pega con el resto de muebles.

Como opciones, puedes optar por llevarlo a tapizar (muy costoso) o cubrirlo con una funda (usar un tema hijo) de un color que sí combine con la habitación. Y si además, viene con un bolsillo para poder dejar el mando o el teléfono, encima le añades funcionalidades.

Así te evitas problemas de garantías y, si quieres volver al estado original, basta con que quites la funda.

Ventajas y desventajas de usar un child theme

Como es obvio, contar con algo así en tu CMS favorito tiene múltiples beneficios. Pero ojo, porque también deber tener en cuenta los aspectos negativos. Por eso, nosotros te contamos ambos para que tú decidas. 😉

Ventajas

  • Ahorro de tiempo: todas las horas que le dediques a tu plantilla para dejarla tal y como la quieres serán en balde si los cambios los realizas sobre el tema padre ya que, al actualizarse, se perderán.
  • Actualizado: otra gran ventaja es que el tema hijo se seguirá beneficiando de las actualizaciones que reciba su padre (algo imprescindible para tener un sitio seguro), pero manteniendo su “esencia”.
  • Aumento de funcionalidades: imagina que tu theme solo te deja poner el menú en la derecha, pero tú lo quieres en la izquierda. Pues gracias al child theme, eso no será un problema. ¡El límite lo ponen tus conocimientos de código!

Desventajas

  • Tiempo de carga más alto: sobre todo si no está bien implementado, ya que se realizan consultas a los dos temas. Recuerda que algo así puede afectar a tu SEO.
  • Requiere conocimientos técnicos: no es que sea complicado de hacer pero se toca a nivel de código, por lo que se necesitas tener ciertos conocimientos para hacerlo de forma correcta.

Cómo instalar un tema hijo en WordPress

Una vez que conoces qué es un child theme y cuáles son sus ventajas e inconvenientes, llega el momento de ver cómo crear un tema hijo para tu WordPress.

Como verás, el proceso es muy sencillo y cualquiera puede hacerlo. 😀

1. Crea la carpeta del theme

Lo primero que debes hacer, es dirigirte a la siguiente ruta en el servidor del hosting que hayas elegido: /wp-content/theme/

Una vez ahí, crea una carpeta nueva con el nombre que quieras. Lo normal es que sea “elNombreDelTemaPadre-Hijo” pero insistimos, puede ser cualquier otro.

2. Crea la hoja de estilos

Ahora toca crear uno de los dos archivos básico que todo tema hijo necesita, y no es otro que el style.css. ¿Qué hace este archivo? Lo primero de todo, dar a WordPress toda la información que necesita para que el child theme funcione. Además, es donde debes añadir todas las modificaciones a nivel de CSS que hagas.

Para crearlo, basta con abrir un bloc de notas y escribir en lo más alto las siguientes líneas:

/*
Theme Name: tema-hijo
Theme URI: la URI que sea
Description: una pequeña descripción
Author: TuNombre
Template: tema-padre
Version: 1.0.0
Tags: las que quieras,
Text Domain: tema-hijo
*/

Si no entiendes algo no te preocupes, las importantes son:

  • Theme Name: el nombre del hijo (como aparecerá en WordPress).
  • Template: aquí escribe el nombre del tema padre.
  • Text Domain: esto hace que el nuevo theme pueda traducirse.

Y recuerda, después de estas líneas, puedes empezar a añadir tus modificaciones en el estilo.

3. Crea la página de funciones

Con este archivo lo que haces es indicar a WordPress que primero cargue el CSS del padre, para así tener una base y luego modificar según indique el hijo. Para crearlo, abre un archivo de bloc de notas y pega el siguiente código:

<?php
function child_theme_enqueue_styles() {
$parent_style = ‘parent-style’; // Aquí se le indica la hoja de estilos del tema padre.

wp_enqueue_style( $parent_style, get_template_directory_uri() . ‘/style.css’ );
wp_enqueue_style( ‘child-style’, get_stylesheet_directory_uri() . ‘/style.css’, array( $parent_style ), wp_get_theme()->get(‘Version’) );
}
add_action( ‘wp_enqueue_scripts’, ‘child_theme_enqueue_styles’ );
?>

Una vez que lo tengas, guárdalo con el nombre de functions.php y listo, todo debería funcionar perfecto.

4. Activar el tema hijo

El último paso es ir a al panel de administración de tu WordPress y dentro de la sección “Apariencia” hacer clic en “Temas” y activar el que tenga el nombre que hayas usado.

tutorial tema hijo

¡Así de fácil resulta crear un tema hijo! Ahora solo queda empezar con la personalización.

¿Utilizas un tema hijo en tu página web?

Esto es todo lo que queríamos contarte sobre los child themes. Como ves, son una herramienta que, a pesar de contar con aspectos negativos importantes, bien utilizados pueden ahorrarte mucho tiempo y problemas.

Pero basta de hablar nosotros, ahora queremos escucharte a ti. ¿Usas un tema hijo en tu blog? ¿Qué opinión tienes sobre ellos? ¿Te animas a crear el tuyo propio? Para dejarnos tu opinión, utiliza los comentarios que hay justo debajo de estas líneas.

Venga, ¡que no te de vergüenza! 😉